Entrevista al bailarín Josué Ullate - Carta España
Entrevista al bailarín Josué Ullate Panorama
Consagrado en el olimpo de la danza mundial, Josué Ullate reflexiona sobre el precio del éxito lejos de casa entre la disciplina de la compañía Béjart y el anhelo de recuperar la calidez de su país
Por Sonia Martín
Josué Ullate, el talento español en el Universo de Béjart
A pesar de las exigencias de trabajar en una compañía de danza tan prestigiosa como la del mítico maestro Maurice Béjart y la soledad que supone vivir en el extranjero, el joven y talentoso bailarín, Josué Ullate, está disfrutando de su experiencia en Suiza y atesorando grandes momentos. Acompañado por su inseparable perro Rolo, reflexiona para Carta de España sobre su existencia llena de luces y sombras, su carrera artística y su anhelo por volver a su país, en cuanto se retire, para vivir en el campo.
¿Quién es Josué Ullate?
En primer lugar, soy bailarín. Llevo bailando desde los 10 años y ahora tengo treinta y dos. Nací en Madrid y he tenido una vida bastante movida, aunque no me quejo. La danza supuso para mí un cambio brutal. De niño estuve en dos centros de acogida con mis hermanos; mi infancia fue complicada, y a través de la Fundación Víctor Ullate, que iba buscando talentos por los centros de acogida, conocí la danza y, después, se convirtió en mi padre y me adoptó. Mi vida cambió completamente al aparecer este señor. Me hizo una prueba y fue cuando conocí el baile. Él vio en mí unas cualidades que le gustaron y mi vida tomó un rumbo totalmente distinto. Iba a clases tres veces por semana al principio. Sinceramente, empecé con esto porque quería salir del centro y ver otras cosas y no era porque a mí me llamara la atención el baile, era simplemente la emoción de salir del centro. Pero se me empezó a dar bien. Fue un cambio crucial con respecto a lo que podría haber sido mi vida.
A pesar de ser muy joven todavía, has tenido una carrera profesional muy destacable.
Es verdad que la danza me ha hecho conocer cosas increíbles, sitios espectaculares. He viajado una barbaridad gracias a esta profesión. Y he trabajado ya en varios países, en Austria y ahora en Suiza, después de haber formado parte de la Compañía Nacional de España. He tenido la posibilidad de bailar en teatros que nunca me hubiese imaginado Por ejemplo, en el Bolshoi, que es uno de los teatros más importantes del mundo y al verme allí, pensaba, "Madre mía, pero ¿qué hago yo aquí?" Hay partes de la danza que me encantan, me enamoran, porque también es como una vía de escape a la hora de poder exorcizar los sentimientos y expresarlos.

¿Cómo es estar en la compañía de Maurice Béjart, una de las más importantes del mundo y poder interpretar sus obrase?
La verdad es que la compañía me encanta, es una maravilla. El repertorio de Maurice es alucinante. Además, es algo que me resulta muy cercano a lo que estuve bailando en la compañía de Víctor. Ullate, donde trabajé durante diez años. Béjart su maestro y Víctor cogió mucho de él en sus coreografías. Los estudios de danza aquí son espectaculares, parece una casita acogedora. Ha pasado mucha gente por aquí, desde Jorge Don, entre otros muchos. En la audición disfruté mucho.
Te cogieron y te viniste aquí. ¿Qué tal la vida en Lausanne?
Ha sido necesario un periodo de adaptación, porque hay algunas diferencias con España. Echo de menos la calidez, y no me refiero tanto al clima, sino al ambiente. A las 17h30 salgo a pasear al perro y no hay nadie. Y me pregunto: ¿Dónde está la gente? También hay que acostumbrarse a los horarios de trabajo, de las tiendas. Por ejemplo, es difícil encontrar una tienda abierta cuando sales de trabajar, a las 18h30 o a las 19h. No te da tiempo a hacer la compra. Te tienes que organizar de una forma totalmente diferente.
En Suiza la gente vive quizá más hacia dentro.
Creo que en general sí, pero es cierto que aquí en Lausanne, tengo que decir que, según se acerca el buen tiempo la gente empieza a florecer más, y las calles se llenan de vida.
¿Qué diferencias ves tú entre trabajar en una compañía en España y trabajar en una compañía en Suiza, tan internacional como ésta?
Aquí se trabaja mucho más intensamente. Hablo desde mi experiencia también. Los horarios en la compañía nacional eran un lujo, porque empezamos a las 10:15 y a las 16:15 estábamos fuera. Tenías toda la tarde y prácticamente casi todos los fines de semana libres, salvo durante las giras. En esta compañía, trabajamos muchísimo, porque aunque empezamos un poquito más tarde, a las 11:15, no sales hasta siete de la tarde, especialmente cuando hay un periodo de creación, el ritmo de trabajo es espectacular. Y solo un día libre a la semana, día y medio, los domingos y el lunes que empezamos a la una y media. Y tenemos muchos más espectáculos. Es un ritmo de trabajo muy intenso. Solo paramos cuando llegan las vacaciones, en Navidades y en verano.
Imagino que tus compañeros dentro de la compañía, son de nacionalidades muy dispares, ¿no?
Sí, hay de todo: japoneses, coreanas, italianos, franceses, españoles también. Hay de todas partes. Es un clima muy internacional.
¿En qué países habéis estado ya de gira?
Hemos ido a Grecia, Francia, por aquí en Suiza, en Zúrich. También en Viena, Estambul, un mes entero por Francia, París, Burdeos, Estrasburgo. Luego a Seúl, Corea y se están añadiendo nuevas fechas y nuevos sitios a la gira.
Entonces, durante las giras, el aeropuerto se convierte un poco en vuestra segunda casa, ¿no?
Sí, completamente, es tremendo, todo el día con la maleta a cuestas.
¿Qué sueles llevar en tu maleta?
Normalmente llevo el equipo mínimo de un bailarín. Depende también de cuánto tiempo dure la gira. Siempre que hago la maleta, lo primero por lo que empiezo es la ropa de baile, porque me acuerdo que una vez se me olvidó algo y lo pasé fatal. Cuando hago la maleta siempre le doy prioridad a la ropa que voy a utilizar para bailar; la divido en dos, digo, "Vale, esta parte, solo para la ropa de baile y el maquillaje, evidentemente, y todo lo que vaya a necesitar para las actuaciones. Por otro lado, la ropa de calle, que como luego solemos estar casi todo el día en el teatro, es lo que menos llevo.
¿Y qué haces con Rolo cuando te vas de gira?
Pues esto, mira, lo estoy solucionando ahora, porque me vine sin ningún plan. Pensé: "Me lo traigo, porque este animal para mí lo es todo, sinceramente”. Primero pasé aquí cuatro meses sin él porque la primera vez que me vine no tenía casa y no conocía a nadie. Ahora, en la compañía hay un técnico de sonido que antes trabajaba cuidando perros y era bailarín, ahora lo han contratado de técnico y me ha dicho que cuando nos vayamos de gira él se hace cargo de Rolo.
La danza es como un lenguaje universal, trasciende fronteras y va más allá de todo lenguaje.
Sí, así es. Muchas veces el ser humano empieza a bailar antes de hablar. La danza es una forma de expresión. Para mí, ha estado conectada también, desgraciadamente a ciertos eventos de mi vida que han sido muy desagradables y por eso a veces me ha costado mucho ver lo maravillosa que es la danza, porque es como cualquier arte, es como mirar un cuadro en movimiento. A veces tiene ese punto malo como supongo pasa en todas las profesiones, pero hay mucho ego. Mucha gente que no ha podido llegar a lo que quería o no ha sido tratada con respeto y más tarde, vierten sus frustraciones e inseguridades en los demás, desgraciadamente.
¿Y tú crees que en este mundo en el que prima la inmediatez y el mínimo esfuerzo, ¿cómo crees que encaja la danza en esta sociedad si es precisamente todo lo contrario?
Esa es una buena pregunta, la verdad. A ver, yo creo que en esta vida todo necesita, si quieres dedicarte a algo y hacerlo bien, una dedicación y un enfoque constante, ¿no? Es una profesión que no solo te exige físicamente, sino mentalmente también muchísimo. Las nuevas generaciones ahora tienen muchísima información al alcance de la mano y creo que eso se convierte en un arma de doble filo… por una parte, es genial poder acceder a tanta información de manera tan rápida, pero por la otra, está creando un mundo de falsas apariencias y una falsa ilusión de que conseguir lo que quieres es algo fácil, lo cual creo que puede hacer que se creen expectativas muy alejadas de lo que supone la realidad a la hora de alcanzar tus objetivos y metas personales.

¿Qué haces en tu tiempo libre, Josué?
Me gusta leer, pasear con Rolo y tomarme algo en alguna terraza con él, escribir. Me gustan los videojuegos y sobre todo, pensar… pensar continuamente en cuál será mi próximo paso después de los escenarios.
¿Con qué sueñas y cómo te ves en el futuro?
Mi sueño ahora es seguir bailando y en un tiempo, terminar mi carrera bailarín, habiendo disfrutando al máximo y, en algún momento, me gustaría tener mi escuela. La verdad es que aquí tengo tiempo de pensar en muchas cosas. Cuando uno está solo y lejos de su país, se le ocurren de repente muchas ideas. Pero a parte de mi profesión, mi sueño es tener una casita en el campo, en un pueblo de la Sierra, de Segovia o algún sitio parecido, y vivir en paz, cerca de mi familia. No sueño con grandes cosas. Ese es mi sueño.
¿En algún momento te ves volviendo a España entonces?
Sí, 100%. Yo quiero volver a mi país. Esto lo tengo clarísimo. Es dónde está mi familia y es donde quiero estar. En la vida, nunca se sabe, luego de repente pasan cosas y todo se da la vuelta, pero mi plan es volver a España.
Por Sonia Martín
NIPO: 121-21-001-7

